Buenos dÃas, vengo a solicitar un crédito.
- Encantado de atenderle, Don Jordi. Veamos… ¿Qué cantidad solicita?
- 1 Euro.
- ¿Cómo? Por favor, Don Jordi, no es necesario solicitar un crédito por esa cantidad. Puede usted retirarlo de cualquiera de sus cuentas. ¿Se lo saco de su cuenta corriente o de su libreta ahorro?
- ¡He dicho que quiero que se me conceda un crédito por 1 EURO! Si no me lo conceden, cancelo la cuenta, la libreta, el fondo de inversiones y me voy a otro banco, ¡collons!
- ¡Oh no, Don Jordi, por favor! No me malinterprete. Desde luego, no tenemos ningún inconveniente en concederle su crédito, faltarÃa más. Bien, ¿qué plazo desea?
- Un mes.
- ¿Un mes? Bien, como es un plazo corto le aplicaremos un interés de un 10% y por ser usted uno de nuestros mejores clientes, lo dejaremos en un 5% ¿Le conviene?
- Molt bé. Como garantÃa, quiero dejar el Mercedes.
- ¿El Mercedes? ¡Pero Don Jordi! Por esa cantidad no es necesario que nos deje una garantÃa. ¡Además, tratándose de usted sobra cualquier garantÃa!
- ¡He dicho que quiero dejar de garantÃa el Mercedes! ¡Si no me lo aceptan, cancelo la cuenta, la libreta, el fondo de inversiones y me voy a otro banco, cony!
- ¡Oh, no, no, Don Jordi! ¡Por favor! Aceptamos con mucho gusto su garantÃa, claro que sÃ. Puede dejarlo en el parking de la oficina. Ahora, no tiene más que firmar aquÃ… Eso es, muy bien Don Jordi… Muchas gracias y a su disposición, hasta pronto.
Don Jordi llega a casa y se dirige exultante a su mujer:
- ¡Montserrat! ¡Ya nos podemos ir de vacaciones! ¡Encontré parking vigilado para el Mercedes durante un mes! ¡¡Y por solo 1,05 Euros!!